miércoles, 15 de abril de 2015

SENTIR ES EL SECRETO de NEVILLE


Capítulo 1 – La Ley y Su Operación
libro, son 4 capítulos sólo

EL MUNDO, y todo dentro de él, es la conciencia del hombre condicionada y objetivada. La conciencia es la causa así como la sustancia del mundo entero. Entonces es a la conciencia a quien debemos dirigirnos si queremos descubrir el secreto de la creación.

 El conocimiento de la ley de la conciencia y el método de operar esta ley te permitirá lograr todo lo que desees en la vida. Armado con el conocimiento de cómo funciona esta ley, puedes construir y mantener un mundo ideal. La conciencia es la única y sola realidad, no figurativamente sino realmente. Para explicarlo más claro, esta realidad puede ser comparada con un flujo que se divide en dos partes, el consciente y el subconsciente. Para operar inteligentemente la ley de la conciencia es necesario entender la relación entre lo consciente y lo subconsciente. Lo consciente es personal y selectivo; lo subconsciente es impersonal y no selectivo. Lo consciente es el reino del efecto, lo subconsciente es el reino de la causa. Estos dos aspectos son las divisiones masculina y femenina de la conciencia. El consciente es masculino; el subconsciente es femenino. El consciente genera ideas e imprime estas ideas en el subconsciente; el subconsciente recibe ideas y les da forma y expresión. Por esta ley primero concibiendo una idea y luego imprimiendo la idea concebida en el subconsciente todas las cosas evolucionan de la conciencia; y sin esta secuencia no hay nada hecho que sea hecho. El consciente imprime en el subconsciente mientras el subconsciente expresa todo lo que se le imprime. El subconsciente no origina ideas pero acepta como verdaderas aquellas que la mente consciente siente como verdaderas y de una manera que sólo el subconsciente conoce éste objetiva las ideas aceptadas. Por lo tanto, a través de su poder para imaginar y sentir y su libertad para elegir la idea que abrigará, el hombre tiene control sobre su creación. El control del subconsciente se logra a través del control de tus ideas y sentimientos.

El mecanismo de creación está escondido en la misma profundidad del subconsciente, el aspecto femenino o la matriz de la creación. El subconsciente trasciende la razón y es independiente de la inducción. Contempla un sentimiento como un hecho existiendo dentro de mismo y al asumir esto procede para darle expresión. El proceso creativo comienza con una idea y su ciclo corre su curso como sentimiento y termina en una voluntad de actuar. Las ideas son impresas en el subconsciente a través del medio del sentimiento. Ninguna idea puede ser impresa en el subconsciente hasta que es sentida, pero una vez que es sentida sea buena, mala o indiferente debe ser expresada. Sentir es la única y sola manera a través de la cual las ideas son expresadas al subconsciente. Por lo tanto, el hombre que no controla sus sentimientos puede imprimir fácilmente al subconsciente con estados indeseados. Por controlar los sentimientos no quiero decir reprimir o suprimir los sentimientos, sino más bien disciplinarse a uno mismo para imaginar y abrigar sólo tales sentimientos que contribuyan a su felicidad. El control de los sentimientos es muy importante para una vida plena y feliz. Nunca abrigues un sentimiento indeseado ni apoyes ningún perjuicio de ninguna forma. No te concentres en tus imperfecciones o en las de los demás. De otra manera estarás imprimiendo al subconsciente con estas limitaciones. Lo que no quieres que te hagan, no sientas que te lo hacen a ti o a otro. Esta es la ley completa de (para) una vida plena y feliz. Todo lo demás es palabrería.

Cada sentimiento hace una impresión subconsciente que debe ser expresada, a menos que sea contrarrestada por un sentimiento más poderoso de una naturaleza opuesta. El que domina de dos sentimientos es el que se expresa. Soy sano es un sentimiento más fuerte que seré sano. Sentir que seré es confesar que no lo soy; Yo soy es más fuerte que no lo soy. Lo que sientes que eres siempre domina lo que sientes que te gustaría ser; por lo tanto, para que el deseo se realice debe sentirse como un estado donde ya es [una realidad], en lugar de un estado donde no lo es. La sensación precede a la manifestación y es la fundación sobre la cual toda manifestación descansa. Se cuidadoso de tus estados de ánimo y sentimientos, porque hay una conexión irrompible entre tus sentimientos y tu mundo visible. Tu cuerpo es un filtro emocional y soporta las marcas inconfundibles de tus emociones predominantes. Los disturbios emocionales, especialmente las emociones suprimidas, son las causas de toda enfermedad. El sentimiento intenso con respecto a algún perjuicio sin verbalizarse o expresarse, es el comienzo de las enfermedades tanto en el cuerpo como en el ambiente. No abrigues el sentimiento de arrepentimiento o fracaso porque la frustración o desapego de tu objetivo resulta en enfermedad.

 Piensa sintiendo solo en el estado que deseas realizar. Sentir la realidad del estado buscado y vivir y actuar desde esa convicción es la manera de todos los aparentes milagros. Todos los cambios de expresión se traen a través del cambio de sentimiento. Un cambio de sentimiento es un cambio de destino. Toda creación ocurre en el dominio del subconsciente. Lo que debes adquirir, entonces, es un control reflexivo del funcionamiento del subconsciente, es decir, el control de tus ideas y sentimientos. El azar o accidente no es responsable por las cosas que te ocurren, ni el destino predestinado es el autor de tu fortuna o tu desgracia. Las impresiones de tu subconsciente determinan las condiciones de tu mundo. El subconsciente no es selectivo; es impersonal y no respeta a las personas. El subconsciente no se preocupa por la verdad o falsedad de tu sentimiento. Siempre acepta como cierto aquello que tú sientes como verdadero. El sentimiento es el consentimiento del subconsciente respecto a la verdad de aquello que es declarado verdadero. Por esta cualidad del subconsciente no hay nada imposible para el hombre. Lo que sea que la mente de un hombre pueda concebir y sentir como verdadero, el subconsciente puede y debe objetivar. Tus sentimientos crean el patrón desde el cual tu mundo es creado y un cambio de sentimiento es un cambio de patrón.

El subconsciente nunca falla en expresar aquello que se le imprime. En el momento en que recibe una impresión comienza a elaborar las formas de su expresión. Acepta el sentimiento impreso en él, tu sentimiento, como un hecho existiendo dentro de sí mismo e inmediatamente comienza a producir en el mundo exterior u objetivo lo que se asemeja exactamente a ese sentimiento. El subconsciente nunca modifica las creencias que el hombre acepta. Las expresa hasta en su último detalle ya sean beneficiosas o no.

Para imprimir el subconsciente con el estado deseable debes asumir el sentimiento que sería tuyo si ya hubieras realizado tu deseo. Al definir tu objetivo debes concernirte sólo con el objetivo mismo. La forma de expresión o las dificultades involucradas no deben ser consideradas por ti. Lo que se piensa con sentimiento en cualquier estado se imprime en el subconsciente. Por lo tanto, si te concentras más que nada en las dificultades, barreras o retrasos, el subconsciente, por su naturaleza no selectiva, acepta el sentimiento de dificultades y obstáculos como tu petición y procede a producirlos en tu mundo exterior.

El subconsciente es la matriz de la creación. Recibe la idea en sí mismo a través de los sentimientos del hombre. Nunca cambia la idea que recibe, pero siempre le da forma. Por lo tanto, el subconsciente expresa la idea a imagen y semejanza del sentimiento que recibe. Sentir un estado de desesperanza o imposibilidad es imprimir al subconsciente con la idea de fallar. Aunque el subconsciente le sirve al hombre fielmente no se debe deducir que la relación es la de un sirviente a su maestro como se concebía antiguamente. Los profetas antiguos lo llaman el esclavo y sirviente del hombre. San Pablo lo personificó como una mujer y dijo: “La mujer debe estar sujeta al hombre en todo. El subconsciente sirve al hombre y fielmente le da forma a sus sentimientos. Sin embargo, el subconsciente tiene un disgusto distintivo por la compulsión y responde a la persuasión en lugar de al comando; consecuentemente, se parece a la esposa amorosa más que al sirviente.

El esposo dirige a la esposa. (Eph. 5), puede no ser cierto del hombre y la mujer en su relación terrestre pero es cierto del consciente y el subconsciente, o de los aspectos masculino y femenino de la conciencia. El misterio al cual Pablo se refería cuando escribió, Este es un gran misterio... Aquel que ama a su esposa se ama a sí mismo... Y ellos dos han de ser uno en la carne. Es simplemente el misterio de la conciencia. La conciencia es realmente una e indivisa pero por el bien de la creación parece estar dividida en dos.

 El consciente (objetivo) o aspecto masculino verdaderamente es la cabeza y domina al subconsciente (subjetivo) o aspecto femenino. Sin embargo, este liderazgo no es ese del tirano sino del amante. Entonces al asumir el sentimiento que sería tuyo si ya estuvieras en posesión de tu objetivo, el subconsciente se motiva para construir lo que se asemeje exactamente a tu asunción. Tus deseos no son aceptados subconscientemente hasta que asumes el sentimiento de su realidad, porque sólo a través del sentimiento es una idea aceptada subconscientemente y sólo a través de esta aceptación subconsciente puede ser expresada alguna vez.

 Es más fácil atribuirle tu sentimiento a eventos en el mundo que admitir que las condiciones del mundo reflejan tu sentimiento. Sin embargo, es eternamente cierto que el exterior refleja lo interior. Como es adentro es afuera. Un hombre no puede recibir nada a menos que le sea dado desde el cielo. Y El reino de los cielos está dentro de ti. Nada viene de afuera; todas las cosas vienen de adentro – del subconsciente. Es imposible para ti ver otra cosa que los contenidos de tu conciencia. Tu mundo en cada detalle es la conciencia objetivada. Los estados objetivos son testigos de las impresiones del subconsciente. Un cambio de impresión resulta en un cambio de expresión.

El subconsciente acepta como verdadero aquello que tú sientes como verdadero y debido a que la creación es el resultado de las impresiones del subconsciente, , por medio de tus sentimientos, determinas la creación. Ya eres aquello que deseas ser, y tu negativa a creer esto es la única razón por la que no lo ves. Buscar en el exterior por aquello que no sientes que eres es buscar en vano, porque nunca encontramos aquello que deseamos; encontramos sólo aquello que somos. Resumiendo, expresas y tienes sólo aquello de lo que eres consciente de ser o poseer. Al que tiene se le da. Negar la evidencia de los sentidos y apropiarse del sentimiento del deseo cumplido es la manera para la realización de tu deseo.

La maestría del dominio de ti mismo sobre tus pensamientos y sentimientos – es el mayor logro. Sin embargo, hasta que este dominio de ti mismo se alcance a la perfección, de modo que en lugar de apariencia sientas todo lo que deseas sentir, usa el sueño y la oración para ayudarte en realizar tus estados deseados. Estas son dos puertas de enlace hacia el subconsciente.         



viernes, 6 de marzo de 2015

LA NECESIDAD DEL DOLOR de PRENTICE MULFORD (1834-1891)


En la presente época de la vida de nuestro planeta, apenas si puede nadie escapar enteramente a la acción de las enfermedades corporales. Pero hay dos maneras distintas en absoluto de tratar mentalmente esos estados del cuerpo que llamamos dolencias. La mejor manera consiste en desear formalmente que arraigue cada vez con mayor fuerza en nuestra mente la convicción y la fe de que todo dolor y toda enfermedad, de cualquier naturaleza que sea, no es más que el resultado de los esfuerzos que el espíritu hace para purificarse o para arrojar fuera del cuerpo todo lo que le molesta o dificulta su acción elevadora.

Conviene repetir y grabar en la mente tan hondo como sea posible la idea de que nuestro espíritu es una cosa, y otra cosa muy distinta nuestro cuerpo; que nuestro espíritu es un poder que va creciendo incesantemente, a través de las incontables edades, y que nuestro cuerpo no es más que un instrumento suyo, del que hace uso en las fases de su existencia terrena.

Todos estamos inclinados a dejarnos llevar inconscientemente por las viejas creencias en que hemos sido educados, según las cuales tan sólo existimos realmente en nuestro cuerpo físico, cuando es lo cierto que, sin el espíritu, el cuerpo no es más que una simple máquina sin nada que la mueva.

Una creciente comprensión de que el espíritu y el cuerpo son dos realidades, y dos realidades muy distintas la una de la otra, y que el espíritu es la única fuerza capaz de mover y de poner en acción el cuerpo, será para el propio espíritu una magnífica ayuda para poder obrar favorablemente sobre el cuerpo y dedicarse día a día a la reconstitución de sus elementos vitales.

La segunda manera, perjudicial siempre y de pésimos resultados, consiste  en mantenernos firmes en la creencia de que no somos más que un cuerpo físico, que es el cuerpo el único que puede estar enfermo, que su curación depende tan sólo de remedios materiales, y que si persiste su estado de debilidad o de enfermedad se debe tan sólo a que no se halla la manera de combatirla eficazmente, sin pensar nunca que pueda ser  el medio por el cual se expulsan y echan fuera del cuerpo grandes cantidades de elementos físicos que por haber caído en el estado de inercia o de muerte no pueden ya ser utilizados por el espíritu. Esto indica completa ignorancia de la existencia del espíritu, y esta ignorancia acrece la intensidad y la mortalidad de las enfermedades corporales, hasta que por último nuestro verdadero y único poder, el espíritu, se hace incapaz de sostener más tiempo un cuerpo medio muerto, y al fin lo abandona, como quien se aligera de una carga excesivamente pesada; a este acto del espíritu es a lo que llamamos muerte, y no es en realidad más que el abandono por el espíritu de una carga con la que ya no podía.

Existen hoy en el mundo, en torno de nosotros, muchísimas personas que viven así medio muertas, o sea, dicho con otras palabras, que sus espíritus no pueden dar vida más que a la mitad de su cuerpo. Tantas y tantas personas como vemos por esas calles que, apenas llegadas a los sesenta años, andan encorvadas de espaldas, o vacilantes o tienen debilitados en exceso sus sentidos corporales, son verdaderos ejemplos vivos de que la mente que ha hecho uso de tales cuerpos está en la más completa ignorancia de que posea poder suficiente para recuperar y regenerar ese mismo cuerpo, mientras que ahora este poder, precisamente por haber creído todo lo contrario, se ha empleado nada más que en la destrucción del propio cuerpo. Porque, cuando la mente se afirma en la creencia verdadera, el cuerpo sale de toda prueba gradualmente purificado, con fructíferas energías y más fuerte que nunca. En el sentido físico, podemos decir que ha ganado juventud en lugar de haber envejecido.

Procuremos también inculcar esta idea en aquellos que nos rodean, pues esto contribuirá a aligerar nuestros males físicos, ya que al cambiar mucho o poco la actitud de sus mentalidades, abrimos una puerta para que la parte más elevada de nuestro YO pueda ejercer su acción benéfica sobre el cuerpo.  La creencia en esta verdad pone a la mente en condiciones de dominar cada vez más al cuerpo, dominio que ha de acabar por liberar al cuerpo de toda clase de dolores. Las pruebas o dolores físicos por los cuales hemos de pasar actualmente, no es necesario que se prolonguen durante todo el proceso de nuestra purificación y refinamiento. Las primeras pruebas son siempre las más duras, pues a medida que el espíritu vaya fortaleciendo su fe en estas verdades, las cuales cada día verá demostradas más palpablemente, el cuerpo pasará por las pruebas que han de ir acreciendo el poder del espíritu cada vez con menos dolor.

A cada nuevo elemento de verdad que el espíritu se incorpore, el cuerpo sufrirá un cambio favorable. Nuestros músculos, nuestra sangre y nuestros huesos son la expresión material y la física correspondencia del orden de pensamientos que en nosotros prevalece. Opérese un cambio en nuestro estado mental y en seguida un cambio correspondiente se operará en las cualidades de la materia visible que forma nuestro cuerpo. Si lo que constituye la parte invisible de nuestra personalidad ha cambiado, ha de cambiar forzosamente la parte visible, pues ambas siempre se corresponden.

Y cambios tales, en límites más o menos extensos, se están continuamente operando en nuestra vida cotidiana. Dese a una persona una buena noticia o bien hágasele la promesa de que obtendrá alguna mejora en su situación, y enseguida se operará en su cuerpo un cambio bien manifiesto; sus ojos brillarán con más intensidad, sus músculos cobrarán vigor y fuerza y cada uno de sus movimientos será más firme y resuelto. No es tan sólo que un nuevo elemento mental haya ejercido su acción sobre ese cuerpo, sino que al propio tiempo se ha asimilado también nuevos elementos materiales. Por el contrario, otras veces penetra en el cerebro súbitamente una idea de terror, y tan cierto es que esos elementos mentales actúan sobre el cuerpo y entran en su composición material que, como habremos podido ver muchísimas veces, al recibir una mala noticia los rostros se tornan pálidos, las rodillas de doblan, la debilidad sucede a la fuerza, la digestión se interrumpe, la sensibilidad desaparece algunas veces en absoluto, los cabellos se ponen blancos en el espacio de pocas horas y aun ha sobrevenido en ciertos casos la muerte instantánea.

El aterrador grito de ¡Fuego!, lanzado en medio de un teatro lleno de gente, o un buen grito de alarma cualquiera que se da en una gran reunión de personas, desarrolla fuerzas y elementos que obran primeramente sobre la mentalidad de hombres y mujeres, para obrar en seguida sobre sus propios cuerpos, elementos y fuerzas que, si bien invisibles, son reales y positivos, como son positivos ciertos gases o vapores, invisibles también, que demuestran su existencia tan sólo por los fatales resultados que producen.

Todo dolor viene del esfuerzo que hace el espíritu para filtrar nueva vida a una parte cualquiera del cuerpo que momentánea o constantemente carece de ella, o bien puede igualmente resultar del esfuerzo hecho por el espíritu para arrojar fuera del cuerpo aquellos elementos materiales ya inservibles, para poner en su lugar otros llenos de vida nueva. Y cuando cesa el espíritu en sus esfuerzos, viene el término de todo dolor y se produce la insensibilidad, que es el anuncio de la muerte del cuerpo.

Cuando sea la enfermedad considerada como lo que llamaremos aquí la verdadera terapéutica, la vida del hombre tomará un aspecto enteramente nuevo. La vida del cuerpo será mirada entonces como una serie no interrumpida de renacimientos físicos, constantemente purificándose sus elementos materiales y siendo cada uno de esos renacimientos menos penosos que el precedente, hasta que por fin estos cambios vendrán ya tan sólo acompañados por un período de languidez o de inactividad física. Diciéndolo con otras palabras, podemos afirmar que el espíritu se está formando constantemente  el cuerpo según su propia imagen, hasta que llega a convertirse en el perfecto instrumento para la exteriorización de sus deseos, en cuyo caso cuerpo y espíritu quedan perfectamente unidos, no son más que uno solo.

El espíritu que acepte, siquiera de un modo implícito, los viejos errores que mantienen atrasada a la humanidad, no hay duda que se pondrá enfermo, por muy fuerte y resistente que sea el cuerpo de que se sirva, y cuando el espíritu enferme acabará por enfermar también el cuerpo. Pero si el espíritu, despierto ya, se rehúsa a aceptar esos viejos errores y aun desea poder llegar a descubrir y rechazar todo otro error del cual no tenga todavía conocimiento, podemos afirmar que el espíritu se halla relativamente sano y puesto en camino de adquirir cada día mayor cantidad de fuerzas, que es lo mismo que salud, aunque en realidad pueda el cuerpo sufrir grandes postraciones en las épocas de cambio o renovación de elementos, cambios que se producen siempre al adquirir condiciones mentales de mayor elevación que las anteriores. Pero estos períodos de dolencia física acaban siempre por traernos una más perfecta salud, debido a que, cuando la mente sigue la buena y recta dirección, impulsa al cuerpo para que la siga, del mismo modo que cuando la mente vaga en la ignorancia, sin noción siquiera de que ella constituya ya en realidad el poder que ha de guiar al cuerpo, acepta ciegamente los errores que el mismo cuerpo, en cierto sentido, le enseña, y emplea todas sus fuerzas en seguirlos y en aumentarlos todavía. L cuerpo dominado y dirigido por una mente semejante, estará siempre enfermo, y enfermo de las peores enfermedades, hasta que al fin caerá destruido por ellas. El cuerpo dominado y dirigido por una mente que sigue la buena dirección, que tiene una fe creciente en su propio poder, con lo cual aumenta cada día sus fuerzas, podrá ciertamente sufrir enfermedades y dolores, pero su espíritu saldrá de todas estas pruebas purificado y fortalecido, con más fuerzas que nunca para resistir toda clase de males y evitarse la absorción de elementos mentales inferiores emitidos por entes muy atrasados todavía, absorción peligrosa para toda clase de personas muy sensibles e inagotable fuente de males sin cuento.

En muchísimos casos el espíritu es llevado a anidar en un cuerpo con el cual habrá de vivir constantemente en guerra, y es que ese cuerpo puede venir ya al mundo argado con una especie de segunda mentalidad, procedente tal vez de muy bajos y rastreros elementos mentales absorbidos durante las épocas de la gestación, de la infancia o de la juventud; y esta mentalidad de naturaleza tan inferior puede dominar al cuerpo durante muchos años, y aun quizá durante la vida entera, mientras que el YO verdadero, el espíritu o mente superior, podrá tan solo ejercer su influencia sobre una sola parte del cuerpo, y nada más que en ciertos períodos que le sean favorables, al paso que la mentalidad inferior domina casi de continuo el cuerpo con sus bajos y groseros deseos. Y es que las corrientes mentales inferiores, todo carne, dominan fácilmente en este plano de la existencia, y dificultan la acción de las corrientes mentales más elevadas poniéndoles obstáculos y fuertes barreras.

De manera que hasta el espíritu que trabaja para la preservación de su cuerpo actual puede sufrir grandes dolores y enfermedades, lo cual proviene de la guerra entablada entre el espíritu y el cuerpo. El espíritu busca la manera de poner el cuerpo en perfecta concordancia consigo mismo y prueba de arrojar fuera de él todos los viejos pensamientos de muerte en que ja sido educado. Pero el cuerpo resiste, el cuerpo posee una individualidad propia y desea conservarla, y en los esfuerzos que hace el espíritu siente, no tan sólo una especie de intrusión en esa individualidad, sino también un ardoroso deseo de destruirla para siempre. Y éste es el caso en que actualmente nos hallamos. Si la individualidad del cuerpo está hecha de errores y de  mentiras no puede prevalecer, ha de ser forzosamente destruida, pues nada puede durar eternamente sino lo que está fundado en la verdad. La enfermedad, pues, no es más que un medio para la renovación de las partes viejas del cuerpo, del mismo modo que construimos a veces una pared nueva aprovechando algunos de los restos de la vieja, añadiéndole, empero, algunos materiales sanos, y así acabamos por levantar finalmente una pared realmente nueva.

No hay nada nuevo bajo el sol, pero existen innumerables cosas que ahora son desconocidas y que serán para nosotros, cuando las conozcamos, en realidad nuevas. Hemos llegado apenas a tocar el borde de nuestra verdadera vida, y sabemos muy poco acerca de lo que significa vivir.

No nos es posible apoderarnos de lo nuevo todo de una vez; la verdad no podemos recibirla más que a pequeñas dosis, pues una gran claridad hecha súbitamente es capaz de dejarnos ciegos; una súbita y no esperada revelación de las posibilidades de la vida sería causa de cambios físicos también excesivamente súbitos, capaces de producir un verdadero desequilibrio entre el espíritu y el cuerpo, y aun capaz de destruir inopinadamente este último. El abandono de los elementos viejos para ser reemplazados por otros nuevos debe ser obra de un proceso perfectamente graduado. Sucede lo mismo que con la digestión; demasiados alimentos tomados de una sola vez perturban las funciones del estómago y muchas veces le causan grandes dolores. Querer apoderarse de golpe de un excesivo número de ideas nuevas es lo mismo que poner el vino nuevo en botellas viejas; estas botellas viejas representan el cuerpo ya gastado y decrépito, y el vino son los pensamientos nuevos o verdades recientemente adquiridas. Toda idea es una fuerza, y no conviene que el cuerpo reciba mayor cantidad de fuerza de la que pueda buenamente apropiarse, pues corre el peligro de que la excesiva fuerza antes contribuya a la destrucción del cuerpo que a su conservación.

Las ideas verdaderas y nuevas producen en nuestro cuerpo un cambio de substancia física, en virtud del cual la sangre, los huesos, los músculos y los nervios se fortalecerán y se harán más resistentes.

Un niño engendrado en la creencia de que el cuerpo físico y nada más constituye su verdadero YO, y que detrás de ese cuerpo no hay ninguna clase de poder, llegando hasta negar la existencia de este poder, el cual, no obstante, a ser bien conocido y a estar dirigido rectamente, es capaz de rehacer este mismo cuerpo físico tantas veces como quiera, apropiándose de nuevos elementos materiales cada vez más puros y más fuertes; este niño –y hay muchos como él entre nosotros- no tan sólo tiene en sí mismo lo que podría llamarse la semilla de toda enfermedad, sino que, debido a su completa ignorancia, combinada con la ignorancia de las mentalidades que lo rodean, dirige casi todo el poder de su espíritu por los peores caminos, alimentando y fortaleciendo toda clase de enfermedades, hasta que finalmente llega a hacer su propio cuerpo inhabitable para el espíritu.

Ésta es una condición o cualidad mental que, más o menos, a todos nos afecta, y algunas veces es llamada la mentalidad inconsciente. Ésta, en el fondo, está constituida por la creencia en el error, en el error que tal vez hemos absorbido de otros hombres durante la infancia y la juventud, error que nunca nos hemos tomado la pena de examinar y el cual ciegamente hemos ido convirtiendo en nuestra propia creencia, casi sin saber que creíamos en él. Y esta creencia, naturalmente, nos afecta con tanta mayor fuerza cuanto más consciente es en nosotros.

En ese error inconsciente viven hoy todavía muchos millares de hombres jóvenes, fuertes y sanos, en la más completa posesión de su vigor y de su fuerza muscular, los cuales, sin embargo, creen que al llegar a la edad de los cincuenta años su vigor de ahora empezará a decaer, y que entre los sesenta y los setenta años alguno de los males que son herencia de la carne se apoderará necesariamente de ellos, acabando a la postre con su cuerpo, lo cual engendra su consciente creencia en la enfermedad y en la muerte. Decirles a estos jóvenes seriamente que tiempo vendrá en que el superior conocimiento del hombre le permitirá mantener en buen estado su cuerpo tan largo tiempo como le plazca y en condiciones de vitalidad siempre mejores, sería lo mismo que atraernos su burla o bien provocar en ellos esa obstinada incredulidad que no permite ni por un momento siquiera considerar una idea nueva como verdadera posibilidad.

Nada es más peligroso que permanecer en ese estado mental en virtud del que rechazamos de plano, sin dar lugar a reflexiones de ningún género, toda idea nueva o desconocida, juzgándola fuera de razón o digna tan sólo de un visionario. Éste es el mismo estado mental que hizo despreciar y aun rechazar el vapor y la electricidad durante los primeros tiempos de su descubrimiento; y es también el mismo que convierte en una simple rutina la ocupación que nos es habitual, haciéndonos girar toda la vida en torno de ella, sin dejarnos avanzar nunca un solo paso hacia una vía mejor y más nueva; y es, por fin, la condición mental que nos lleva con toda seguridad a la fosilización más completa del cuerpo y de la mente.

En su inmensa mayoría, las personas se hallan actualmente presas en la idea de que tal como se ha desarrollado la vida física de la humanidad en el pasado, así mismo exactamente debe desarrollarse en lo futuro, y que por fuerza ha de pasar por los tres períodos de juventud, madurez y decaimiento. Esta tan firme creencia, nacida con cada uno de nosotros, hace ciertamente inevitables, esas tres fases subsiguientes de la vida física y cierra la puerta por donde podrían venirnos nuevos poderes, nuevos y más poderosos modos de acción.

La carne no es heredera de ninguna clase de males, salvo aquellos que le son legados por la ignorancia del espíritu. Una vez puesto el espíritu en el camino de la verdad, ya no podrá legar a la carne más que elementos de vida sempiterna.

Algunos de mis lectores quisiera preguntarme, sin duda, en qué consisten los errores inconscientes en que incurren millares de hombres a la vez; y este mismo lector quizá recuerde conocer a cierto charlatán o embustero que por miles y miles de personas es considerado un grande hombre. Quizá sepa también de algún sistema educativo que no es más que un cúmulo de falsedades y de ciegas rutinas, el cual, sin embargo, es tenido por la gente como perfecto. Quizá, finalmente, la guerra que dos naciones se han declarado le parecerá a mi lector una verdadera e inmensa idiotez, mientras que muchos millares de personas la aceptarán como una necesidad política tan sólo porque desde la infancia ha sido trompeteado el sonido de esas dos palabras en torno de él y se le ha fijado indeleblemente en el cerebro. Cada uno de nosotros sabe muy bien que existen ciertos usos y costumbres no tan sólo perfectamente inútiles, sino hasta muy perjudiciales, a pesar de lo cual van perpetuándose de generación en generación, sin que la gente se tome la molestia de hacer al respecto un examen más o menos detenido.

La crueldad que demuestra el hombre con toda clase de animales grandes y pequeños, matándolos y mutilándolos nada más que por mera distracción, como así mismo cuando aprisiona toda clase de bípedos y cuadrúpedos, condenando a los habitantes de la selva, del monte o de los aires a una vida de esclavitud, siempre enfermiza, sólo por darse el insano gusto de poderlos contemplar libremente en sus tristísimos encierros, es una nueva demostración de la inconsciencia de nuestra raza por los grandes daños e injusticias que comete, los cuales aún se atreve a proclamar cosas buenas y justas.
La baja estimación en que la mujer es tenida por gran número de hombres, y la indiferencia con que la misma mujer lo acepta sin protestar de ello, a lo cual se añade que muchos hombres no la consideran sino como un simple juguete de placer o como una mera conveniencia; la ignorancia y, por tanto, la negación en que incurren muchos hombres acerca de los verdaderos poderes de la mujer, que resultan, sin embargo, iguales a los del hombre, constituyendo, cuando es rectamente comprendida y dirigida, un factor de la mayor importancia en la consecución de todo gran éxito, no son sino inconscientes, errores que no hacen más que atraer numerosos y gravísimos males sobre millares y millares de hombres esparcidos por toda la tierra.

La ignorancia casi en absoluto dominante de que el pensamiento es una fuerza que puede obrar aun a muchas millas de distancia del cuerpo de donde ha surgido; el hecho de que la inmensa mayoría de los hombres ignore que todo pensamiento o idea es como un imán invisible que ha de atraernos, en substancia material, lo que aquella idea representa; la general creencia de que nada importa lo que pensemos mientras no digamos a nadie nuestro pensamiento; la ignorancia de que cuanto pensemos de los otros o de nosotros mismos puede tener algo que ver con nuestra salud o nuestra enfermedad, con nuestra fortuna o nuestra miseria; el desconocimiento de que mediante la asociación con mentalidades inferiores a la propia podemos irnos hundiendo inconscientemente en los abismos de la miseria física y aun de la miseria espiritual, pues nada nos perjudica tanto como la absorción de elementos mentales inferiores, la incredulidad acerca de que todo ser ha vivido en el pasado otras muchas vidas físicas y que ha de vivir en lo futuro aún muchas más, encarnado o sin encarnar; todo esto no constituye sino una pequeña parte de los inconscientes errores que prevalecen en torno de nosotros. En virtud del deseo mental de ir adquiriendo cada día nuevas verdades y mayores luces, toda prueba corporal contribuye a la destrucción más o menos lenta de los errores señalados y de muchísimos otros, los cuales, mientras tengan asiento en nuestra mentalidad, habrán de traernos inevitablemente toda clase de dolores y de grandes miserias.

“La verdad nos hará libres”, se dice en los textos bíblicos, y así es ciertamente. La verdad nos libertará de todas las variadísimas formas que toma el sufrimiento moral o físico; y cuando el Espíritu divino domine completamente dentro de nosotros, entonces habrán dejado para siempre de brotar lágrimas de los ojos de los hombres.

Recuérdese ante todo que dar el necesario descanso al cuerpo y al espíritu, juntamente, constituye el más abundante manantial de fuerzas y el medio más seguro de recuperar energías perdidas. Si la mente descansa, el cuerpo también descansa.

Existe una ciencia del descanso. Una parte de esta ciencia consiste en saber olvidar cuanto antes ciertas preocupaciones y desviar el pensamiento de cuestiones que nos roban la mayor parte del tiempo, con la mira de recuperar energías y dar nuevas fuerzas a los departamentos del cerebro que por una causa cualquiera han trabajado más tiempo y con mayor intensidad de lo debido.






domingo, 15 de febrero de 2015

LA ALQUIMIA DEL AMOR


El Maestro Jesús


Bendiciones a ustedes, mis hermanos y hermanas, mis hijos, yo soy Jesús. Es maravilloso ver todos sus radiantes rostros, y compartir esta presencia y este tiempo juntos. He venido con un breve mensaje que los ayudará a comprender, que los ayudará a conectar con la tierra la frecuencia de lo que son.

Este mensaje se titula La Alquimia del Amor, y como el Avatar del Amor, es apropiado que comparta con ustedes algunos de los aspectos más esotéricos de la naturaleza del Amor. Me siento honrado al hacerlo con este grupo, sabiendo que esta información no solamente es para este grupo, sino también para todos los seres que sienten hambre y anhelo, y el deseo de conocer el amor que son, y tener una conciencia mejor y más plena sobre lo que ello significa. Comprendan que ni siquiera se detiene en ese punto. Tan solo con su presencia, con el acuerdo de su alma para cumplir con esta cita, ustedes actúan como estaciones transmisoras/ receptoras de las frecuencias que ahora se permiten, de acuerdo con su invitación, para ser enraizadas electromagnéticamente en este tiempo/espacio, en esta región específica. Porque en verdad el amor no es tan solo un sentimiento, una emoción, ¡es un poder electromagnético! Es un activador químico; es una reestructuración de su propio Ser a nivel sub-atómico.

Me gustaría comenzar la presentación expandiendo su comprensión. Muchos de ustedes han estudiado aquí extensamente lo relacionado con la naturaleza de la realidad, con la naturaleza del universo material, y su comprensión de que toda la materia está formada por una estructura, por diferentes componentes que comienzan primero por el nivel más denso, aquél que es la forma visible del orden de las moléculas y los átomos, y gradualmente pasa por distintos grados a medida que ustedes trabajan acercándose y profundizando con sus instrumentos, o con su clarividencia, hasta que comienzan a ver partículas cada vez más pequeñas que componen las partículas más grandes, y cuando finalmente llegan al corazón de algo determinado, es sorprendente descubrir que realmente no existe un orden central. Hay una partícula finita que es infinita, y el orden central a su alrededor es la rueda del Creador que mantiene unida toda esa estructura, y esa rueda es el Amor. Por ejemplo, ustedes podrían tomar el componente más pequeño de su cuerpo y cuando lo examinen con los instrumentos y con los precedentes científicos que han establecido ahora para determinar que existe, teóricamente, una pequeña partícula finita, tan pequeña, tan efímera que puede existir simultáneamente en dos lugares al mismo tiempo. De hecho, lo que le hacen a un aspecto de ella ya está alterado en el otro aspecto. Incluso si estuviesen separadas por galaxias, el fenómeno sucedería en tiempo real, en tiempo de Ahora. Ustedes son eso y aún más, son todo aquello que los rodea. En los términos de su tecnología o lo que ustedes consideran la física espiritual, la física cuántica, solamente existe esa fuerza que sostiene unida toda la creación material. Pero también es una fuerza espiritual. Esa fuerza espiritual es el bloque constructor de lo que ustedes ven manifestado en todas sus experiencias.

Bueno, ¿y qué sucede con los reinos no manifestados? Los reinos no manifestados aún son pura energía, y en el centro de esas energías hay partículas, partículas de energía tan infinitamente pequeñas que ustedes no serían capaces de percibirlas, y que no son otra cosa que lo que ustedes conocen como conciencia, no son otra cosa que lo que ustedes conocen como el punto central de Padre/Madre. Aquello que hace que todo se mueva y funcione es el Amor. ¡Qué es amor sino el principio del deseo! Ustedes han escuchado en diferentes enseñanzas metafísicas, religiosas y espirituales que el deseo, de alguna forma, atrae la consciencia, especialmente en su plano de polaridad y dualidad. Les vamos a explicar algo sobre la naturaleza de lo que es deseo verdadero versus lo que consideramos deseo falso, antes de poder proceder con una explicación más elaborada de lo que es el amor y cómo opera el amor.

La primera parte de esto es comprender que como consciencia, ustedes son una partícula en el cuerpo de Dios, y ustedes son eso, esa representación de las cualidades de Todo lo que Es y que no puede duplicarse en ninguna otra parte. Bueno, ese es el primer factor significativo, es la individualización de la conciencia. Ustedes no pueden ser duplicados de ninguna manera en el centro y esencia de lo que son. Antes de discutir el movimiento de cómo llegaron a ser o cómo afectan todo en su reino, comprendan por favor que en las realidades no manifestadas solamente existe el Pensamiento y el Amor, solamente existe el deseo de crear algo. Eso es lo primero. Por eso, el deseo no es el enemigo de su vida, sino el instigador y la razón por la cual existen. El deseo en realidad es el derivado de un lenguaje más antiguo que representa aquello que es de la Fuente, aquello que es del Padre. Todo deseo verdadero nace en su corazón y viene del corazón de Padre/Madre y por lo tanto, es la Voluntad Divina en acción. El Amor es la voluntad en acción. Toma un concepto semilla, un deseo, y luego escoge que esto se vuelva la sustancia de la experiencia.

Todos ustedes son expresiones de esa Voluntad, por lo tanto, ustedes son el resultado de ese gran Deseo, cada uno de ustedes. ¿Por qué? Porque aquello que ustedes llaman la Fuente, aquello que llaman El Uno, tuvo el deseo de experimentar su propio Ser, en todas las permutaciones posibles. Esta información no es nueva para ustedes, y sin embargo, comprender que proviene del corazón en vez del ego, es una forma para que se permitan a sí mismos estar en paz.

Cuántas veces ustedes han juzgado, cuántas veces, ciertamente, ustedes han sospechado de determinados deseos e impulsos que tienen, e inmediatamente comienzan a tomar esas cosas y colocarlas en balanzas, y en un lado está el Ser Divino y en el otro lado está lo que llaman el Ser Satánico, el Ego, y dicen: "OK, ¿a dónde pertenece? ¿En qué momento estoy en amor y en qué momento estoy en el ego?" A veces la lucha es tan vociferante que ustedes no pueden decidir qué hacer con este deseo. Y así, lo que termina sucediendo es que normalmente queda sofocado. Ustedes analizan hasta el punto en el que ya no pueden tomar una decisión sobre si es puro, o es algo fabricado por ustedes. Y así, nada sucede, y un buen día, muchos seres despiertan y comprenden que dejaron ir todos sus sueños y se preguntan qué le pasó a sus vidas. ¿Cuántos de ustedes han tenido esa experiencia? y también se preguntan a dónde fue a parar la pasión y la creatividad. Esa sensación de estar "en alegría" también ha desaparecido.

Estamos aquí para decirles que hay un Ego Divino, y que ese Ego Divino tiene solamente un deseo, y ese es crear, y eso es todo lo que importa. Eso es todo lo que tiene que ser y hacer. Y en esa Creación está la base del amor que toma acción y se transforma en voluntad, y a continuación toma la forma. Se menciona, y ciertamente se ubicó en su Nuevo Testamento, sobre aquél que se conoce como el Libro de las Revelaciones del Amado Juan, quien dijo "Yo soy el Señor y observen, hago todas las cosas de nuevo." Nada se repite y sin embargo, nada es nuevo. Todas las cosas que alguna vez serán ya han sido concebidas en la Mente del Creador, todas las cosas que alguna vez han sido, ya se recibieron, concibieron y expresaron. Ahora, solo porque sucedió antes no significa que no puede volver a suceder nuevamente en otro contexto, en otra forma, igual que ustedes cambian cuerpos de una vida a otra vida. Nadie se verá igual a como es ahora en la siguiente experiencia, y quizás en realidad incorporarán la esencia de lo que son en este punto del tiempo dentro de ese nuevo contexto, dentro de esa nueva forma. Ustedes no se parecen en nada a lo que eran siete años atrás.

Otra cosa maravillosa: ustedes no se parecen en nada a como se ven las otras partes de ustedes. Extiendan su imaginación... ustedes son multidimensionales, por consiguiente, están experimentando múltiples vidas en el espacio/Ahora multidimensional. Hay una porción de ustedes que vive una encarnación en alguna otra parte, que se ve diferente, siente diferente, de hecho, ustedes están aprendiendo todo un conjunto de otras experiencias. Esto se llama la Mónada Grupal, el Alma Grupal. Entonces, ¿Cómo se relaciona todo esto con la Alquimia del Amor? Muy sencillo, tengan la absoluta voluntad de experimentar sus deseos y ofrecérselos de vuelta al Dador de los mismos, y entonces comenzarán a comprender la pasión, comenzarán a aceptar en su vida lo que los apasiona, y comenzarán a ser creativos una vez más. Comenzarán a comprender que ustedes, como expresión de la Voluntad Divina, de aquello que es Amor transformado en acción, sigue siendo fundamentalmente la misma esencia, pero ha cambiado y se ha transformado en una mayor parte de esa esencia. Alquímicamente, no solamente los afecta en el plano físico, también los afecta en todas las dimensiones. Y ahora, comienza el corazón de la presentación.

Sus formas físicas son una expresión holográfica proyectada al espacio de la tercera dimensión. Son una parte de su ser mayor en este continuo de tiempo/espacio, en este espacio tridimensional, y que ahora, rápidamente, se está transformando en una mezcla de cuarta y tercera dimensión. Ustedes vienen a la Tierra sin la conciencia de que son seres mucho más vastos, más poderosos y más amorosos de lo que jamás hubieran imaginado ser. Ese fue mi mensaje hace dos mil años. ¡Ustedes harán cosas más grandes que las que yo hice! Ya lo están haciendo; aunque no necesariamente vean de inmediato los resultados. Ustedes no tienen, necesariamente, la visión de lo que están creado en los reinos de la realidad no manifestada. ¿Por qué creen que todos los cambios de la tierra que se predijeron no sucedieron? ¡Porque ustedes crearon nuevos patrones de realidad! Dijeron: "Voy al plano terrenal y voy a contribuir a la transformación, a la transmutación de la humanidad y del planeta, y estoy deseos@, en verdad, estoy deseando ver la instauración de la Era Dorada en este planeta, ver el nacimiento del Milenio, ver cómo se crea el Cielo aquí." Y así, ustedes tomaron su propia imagen de eso, y la trajeron para que tomara forma y todas esas cosas y visiones maravillosas que tuvieron en la niñez, y que quedaron suprimidas durante la escuela y su vida adulta, de repente, ¿adivinen qué? Sonó el teléfono, sonó su teléfono interno, y sus códigos se encendieron y todo se detuvo y ahora corren hacia su destino, hacia su deseo. Su deseo es lo que alimenta el cambio. El deseo que Dios/Diosa, Todo lo que Es tiene que expresar a través de TI es ese cambio, esa transfiguración.

Por eso, sean un poco cautelosos con el deseo, pero también denle la bienvenida. Cuando reciben un impulso, cuando reciben esa sensación fuerte y apasionada, no la censuren, dense un instante, deténganse y digan, "Padre/Madre, si esto me corresponde hacer, entonces te lo ofrezco de vuelta, sabiendo que tú puedes manifestar a través de mí. Abrazaré esto y me rendiré a su necesidad y propósito." Denle la oportunidad a Dios para que lo concrete a través de ustedes y nuevamente tendrán milagros, sentirán la magia otra vez, y sentirán el apasionamiento.

La mejor parte de este sentimiento, la mejor parte de comprender la Alquimia del Amor es que en realidad re-construye su forma física, realmente re-constituye y cambia la realidad física del planeta y todos los seres con los cuales ustedes entran en contacto y todos los seres con los cuales ustedes resuenan a través de las redes. ¡Ustedes afectan todo! Este era el significado de "no escondan su luz debajo de un "bushel" (NT: medida que representa 35.238 litros), resplandezcan durante toda la vida. ¡Cuanto más resplandezcan más podrán encenderse los demás!

¿Cómo perciben los demás esta frecuencia y cómo esta frecuencia impacta su entorno inmediato? Lo primero que impacta es su cuerpo. Al igual que con las explosiones solares, cada una de las ondas, partículas fotónicas y energías protónicas que proceden del sol, todas las frecuencias de radio, todas las alteraciones electromagnéticas que suceden dentro de la biosfera del planeta, afectan la vida inanimada y animada a nivel sub-atómico. Esta es la Voluntad Divina. Esta es una acción de Amor que nos llega.         

Es como una infusión floral que se inyecta en la atmósfera y que se incorpora a las bandas de otras partículas de oxígeno y otros gases, y de repente ustedes perciben fragancias, y sienten los cambios en la atmósfera. Esta energía llega directamente a ustedes a través de los campos exteriores. Es como si se observaran por un instante, como si fueran una cebolla y esto penetrara todos sus campos externos hasta que llega a sus formas físicas.

¿Qué sucede cuando están alineados con su deseo, cuando están alineados con ese amor, a medida que lo incorporan en el centro de su esencia?, Estos sentimientos eventualmente los llevarán al éxtasis. Tendrán cada vez más una expresión consistente de vivir en éxtasis dentro de la forma física en vez de incomodidad, trauma o liberación emocional de cualquier tipo.
Cada vez que ustedes tengan ese sentimiento inexplicable de bienestar, es porque no están resistiendo los impulsos del amor que vienen a través del sol procedente del corazón de la galaxia, del corazón de Madre/Padre. Solamente cuando tienen algo en su forma física que no coincide con esa resonancia es cuando tienen dificultades.

¿Qué le sucede al cuerpo cuando recibe el impulso del amor? ¿Qué sucede alquímicamente? Si pudieran ver el interior de las paredes de la célula, si realmente pudieran ver microscópicamente la estructura molecular, la estructura sub-atómica de su cuerpo, no solamente verían las mini-cadenas de ADN, los 63 millones de componentes, comenzando a reenlazarse y reformarse, sino que verían cómo las células comienzan a emitir Luz. Serían capaces de ver y percibir que su sangre adopta sus características, que la misma sangre no solo se transforma en un río cuyo flujo da vida al cerebro y a los demás órganos vitales, sino que se transforma en su esencia, su esencia espiritual manifestada. La sangre en realidad emite una frecuencia . . . resuena con amor. Ahora, ustedes dirán: "Esta bien, y de qué manera percibo la diferencia en mi cuerpo? ¿Cómo puede eso afectar o cambiar algo?" A mayor cambio, mayores son los sentimientos de éxtasis divino y de alineación divina con su deseo, su pasión se alinea. Su cuerpo se transforma en un mejor instrumento de transmisión. Con ese instrumento de transmisión suceden grandes eventos que ocurren dentro de todos los órganos, dentro de todas las células, dentro del mismo cerebro, y así ustedes comienzan a emitir Luz. Ustedes emiten una frecuencia que es reconocida inconscientemente, por todos los demás seres y todas las otras formas de vida que los rodean. Por eso, si desean comprobar si están resistiéndose a ser el amor que son o si se encuentran alineados con el amor que son, observen cómo reaccionan las personas frente a ustedes. Es un experimento muy sencillo, algo muy sencillo de hacer. Hagan contacto visual con alguien en la tienda y observen la próxima vez. Hagan contacto visual con la cajera que ha estado de turno por seis horas y comienza a cansarse. Tan solo mírenla sin decir nada y permitan que su ser reine. Observen la sonrisa que asoma al rostro, observen el destello de vida y luz que regresa y danza en su ojos y tendrán su recompensa.

La Alquimia del Amor realmente creará la reestructuración necesaria a nivel sub-atómico y celular para facilitar que ustedes puedan sostener más información a nivel celular, y también más vida, pero mejor que todo eso e incluso más importante que eso, ustedes se transformarán en un magnetizador. Atraerán a las personas que están hambrientas de eso y ellas lo verán y lo percibirán y ni siquiera sabrán que eso es lo que están sintiendo.
¿Qué es lo divertido de todo esto? Está bien, ¡todo es diversión! Pero primeramente necesitan comenzar por abrazarse a sí mismos y luego llegará ese punto en el cual la alquimia comienza a sostenerse con, incluso, mayor fuerza. ¿Dónde comienza el amor? Comienza con ustedes. ¿Cómo podría el cuerpo emitir una frecuencia de amor incondicional si ustedes no aman ese cuerpo?

¿Qué sucedió en el tiempo de la crucifixión y para qué fue esa experiencia, hablando alquímicamente? Fue para permitir que los fluidos super iluminados de mi sangre, el cuerpo que yo tenía, se vaciaran parcialmente en la estructura celular de la misma Tierra. Ustedes preguntarán "¿Por qué?" Porque el planeta estaba llegando a un estado crítico; la materia se estaba colapsando sobre sí misma. El comportamiento y los sistemas de creencia de la humanidad en ese tiempo estaban contribuyendo a la creación de una frecuencia mental que rodeaba al planeta y que ni siquiera podía ser penetrada por las fuerzas del Amor. La única forma de reclamar el planeta era permitiendo que se diera una conexión entre el Amor y la Tierra. La única forma en que esto se podía hacer plenamente era a nivel molecular y sub-atómico, y de esta manera las dos sustancias se unieron, se aparearon si les parece, y tuvieron la oportunidad de entremezclarse.

En ese punto, el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba hasta abajo, un acto arquetípico que representa el descenso de Madre/Padre del Cielo para tocar la Tierra y reclamarla como suya una vez más. Este fue el acto de Amor en acción. Voluntad en acción es amor en acción, y por eso, ustedes son lo mismo, porque sus cuerpos son el regalo de la Madre. Alquímicamente hablando, la forma en que eso se tradujo en la resurrección es que para poder resucitar una cuerpo físico que ha experimentado el pasaje de la muerte, se requiere no solamente comprensión de la ley metafísica, sino la absoluta voluntad de amar ese cuerpo para que vuelva a revivir. En ese momento es posible reanimar la forma sin los fluidos corporales de su interior.
Para ustedes esto no solo es probable, es su destino. ¿Es su destino ser crucificados? ¡No! Es su destino tomar este amado cuerpo con ustedes si así lo eligen? ¡! ¿Lo harán en esta vida? Eso depende totalmente de ustedes. ¿Lo harán en la próxima vida, o en la que le sigue? Depende totalmente de ustedes, y está alineado con su Padre/Madre. ¿Para qué sirve tomar un cuerpo iluminado y llevarlo a la siguiente experiencia, a una frecuencia más elevada de la misma vida? Es la habilidad de sentir libertad y éxtasis, y unidad y totalidad. Es regresar al Hogar, es regresar al Altar del Ser Superior, a la presencia Yo Soy de Aquello que Ustedes Son. Ese regalo que dieron Padre/Madre, el regalo de la vida en el cuerpo humano es para que ustedes puedan expresar a Dios Yo Soy en esa forma, y hacer que sea Uno con Ella nuevamente.
Dentro del Plan Divino, ustedes tendrán la oportunidad de hacer esto, a su propio paso, en su propia y única forma, porque ustedes son una expresión única del amor de Dios. Fue mi elección hacer las cosas en la forma que se presenta en su historia. Fue mi amor en acción y fue mi elección. A pesar de que negué el contrato, Yo dije: "Eh, esto es demasiado, no imaginé que sería tan difícil, pero que no sea mi voluntad, sino que se haga la Tuya".

Cuando llegan a ese instante han abrazado la pasión, han abrazado el deseo de Padre/Madre. Han abrazado la alquimia, la oportunidad de transmutar y traducir su mismo ser.

Ascensión es descenso. No significa un paso atrás en la evolución, significa que una mayor parte de ustedes está llegando a la armonía perfecta, al equilibrio y la encarnación con sus formas físicas. Es un acto de amor en acción. Es voluntad en acción. Y por eso, sus cuerpos físicos son verdaderamente el tiquete al Hogar. Por medio de la alquimia de su cuerpo ustedes se transforman en un mejor instrumento de la Divinidad, de las fuerzas espirituales. Ustedes cambian a la alquimia del amor.
Una de las cosas que sustenta esto es el efecto de la plegaria por aquellos que están enfermos. La plegaria es también amor en acción. Cuando oran por el bienestar de otra persona que va a ser sometida a cirugía o que se está recuperando de una enfermedad, lo que realmente demuestran es esta verdad. El amor en acción cambia el resultado molecular del cuerpo que ha sido producto del desastre, la enfermedad, el trauma, un accidente. Ustedes pueden, literalmente, reconstruir extremidades: ustedes pueden, literalmente, reemplazar brazos y piernas perdidos, si el amor es lo suficientemente grande. Y de esta manera, el poder de la plegaria es amor en acción e ilumina el cuerpo de aquél/lla que es receptor/a de esas energías.

Ahora lo aterrizaremos a un ámbito más personal todavía. ¿Quién de los aquí presentes puede decir con toda honestidad que se ha sentido enamorado en esta vida? Y si no han tenido la experiencia en el físico, ciertamente han deseado tener la experiencia de un amor y una pasión tan completas que olvidarían quiénes son. ¿Les suena familiar? Esa experiencia es un espejo imperfecto del amor que se experimenta cuando ustedes se conectan con todas las formas de su divinidad. Como una sombra, les ayuda a recordar cómo es perderse a sí mismos y así, poder nuevamente descubrir quiénes son. ¿Qué sucedió con sus sentimientos, con su cuerpo físico, cuando estaban en ese estado de éxtasis? Estoy seguro que recuerdan. ¿Recuerdan lo que sintió su cuerpo?

Respuesta de la audiencia: "...expandida en el cuerpo de otra persona y sin saber cuál de los dos era mi cuerpo."

¿En qué punto terminabas tú y dónde comenzaba el otro?

 "".

¿Algo más? Esto es hermoso.

 "Bueno, estar conectada con Dios".

¡Ah! ¡El efecto del espejo! Muchas gracias.

Otra respuesta: "En realidad me sentí un poco expandida..."

¿Mareada?

 "".

Mareada en amor (Risas). ¿Qué más sintió?

 "El Hogaaaaar!"

Eso es lo que usted sintió, la emoción de estar en el hogar, ese sentimiento de plenitud, ¿verdad? Sintiéndose completa. ¿De qué se sentía completa? ¡De Amor!

El cuerpo estaba respondiendo a la frecuencia del amor. Ustedes pueden ponerle cualquier etiqueta y juicio que quieran, pero en el fondo era Dios experimentando a Dios. Y en esa frecuencia, todas las cosas son posibles. Ustedes comprenden muy bien la relación de la naturaleza en la procreación, y es que en el instante en que se unen dos que se aman uno al otro, en esa frecuencia, crean la avenida para invitar a otra alma para que participe en la experiencia de la realidad física, esta es una poderosa co-creación y una herramienta para co-crear. Este amor se vuelve un imán. Se transforma en una apertura. Se transforma en un canal. Todos y cada uno de ustedes ha sido un canal durante su vida. Todos ustedes canalizan la Vida, y cuando han canalizado una nueva vida en este mundo, se sienten maravillados por el amor que se necesitó para hacer que eso sucediera.

Yo les digo esto, de esta forma tienen a su disposición nada menos que aquello que ustedes experimentan con su propio re-nacimiento. Entonces, sienten como si se estuvieran enamorando, una y otra vez, y otra vez. Cada día, cuando se miran en el espejo, está bien que se enamoren de aquello que ven. Porque solamente si están dispuestos a amar esa imagen, también estarán reconociendo y honrando y amando Aquello que los creó.

Por lo tanto, ¿cómo sería enamorarse del amor? Sentirían muy parecido a lo que sienten ... expandid@s, maread@s, en el Hogar con Dios. Y eso es lo que la mayoría de los seres, justamente ahora, buscan en este planeta. Desean recordar lo que es el Hogar y, con frecuencia, lo manifiestan como un estado, una adicción a la botella, a las drogas, a la diversión, a una relación o a un trabajo seguro. Sin embargo, muy pronto esas cosas comenzarán a desvanecerse, a medida que se vuelven indeseables, especialmente con toda esa frecuencia de amor que está llegando a este mundo a través de ustedes, a través del planeta. Probarán algo que ha sido olvidado por largo tiempo, y se alejarán de aquello que ya no satisface su hambre.

Entonces, ¿quiénes son ustedes? Ustedes son agentes del amor. Se están elevando a sí mismos para facilitar y ayudar a otros a recibir también esta frecuencia. Estar enamorados del amor es estar enamorados de Dios, estar enamorados de su Ser, y luego trasmitir ese amor a todos los seres, sin mirar quiénes son, sin mirar en qué punto de conciencia de encuentran. ¿Quién de los aquí presentes no ha visto una foto del Dalai Lama y le ha sonreído a la imagen?

Resumiendo, enamorarse de sí mismos no es vanidad. Convencer a todos los demás que están enamorados o se aman a sí mismos es vanidad. No tienen que convencer a nadie. El simple hecho de que están vivos y respirando y que esta sustancia iluminada que llaman sangre es bombeada por sus venas y arterias, es razón suficiente. Separen el deseo de su naturaleza espiritual y brillarán, sin sustancia, sin fuego, sin voluntad. Es la simbología del Libro de las Revelaciones con la Iglesia que era tibia; ni caliente ni fría ... no hay fuego, no hay negación, sencillamente es neutral. ¡Ustedes no pueden ser neutrales en los días que se avecinan! Necesitarán de cada onza de su fuego, de cada onza de su pasión, de cada onza de su amor, por sí mismos, por Dios y por todos los seres. Ciertamente que sí, el Señor tu Dios es Uno, y por consiguiente ámalo/la con todo tu ser, con toda tu fuerza, con toda tu alma y a continuación ama a tus semejantes como a ti mism@, de esto depende todo, ¡todo! Más allá de las leyes, más allá de las profecías, más allá de todo, solamente existe el amor en acción.

Para lograr la alquimia de sí mismos existen muchas técnicas, muchas tecnologías. Aquello que los atraiga, aquello que funciona, aquello que no funciona, ustedes tendrán que decidir. No se apeguen a cualquier cosa que no les sirva. Tal vez es tan solo la voluntad de verse a sí mismos como excepcionalmente buenos, excepcionalmente amados y excepcionalmente capaces. Al hacer esto, cambiarán su estructura molecular. Al hacer esto permitirán que el Dios Yo Soy que ustedes son se transforme en un agente del éxtasis en la forma física.

¿A quién de los aquí presentes le gustaría tener los mismos sentimientos que se tienen en el cuerpo físico después del orgasmo y tener esa sensación las 24 horas del día? Verdaderamente, honestamente, ¿a quién le gustaría tener esa experiencia? No hay nada malo en ello. Su problema con esa forma es que no se puede sostener. No significa que no tiene propósito y valor en el plan de Dios; lo tiene, porque es parte de la experiencia humana. Es la experiencia emocional más elevada como ser humano. Pero solamente es, cómo lo dirían ustedes, una parte de su experiencia. Para experimentar eso todo el tiempo es necesario haber logrado la alquimia de su cuerpo y haberse trasmutado completamente en Amor. Tener ese tipo de relación con el cuerpo es comprender que ustedes y su cuerpo son la combinación del Cielo y la Tierra. Por eso, esto es descenso, es enamorarse del ser, no del ser inferior, sino de la parte creativa primordial que ustedes son. Traigan de vuelta la pasión y sentirán el éxtasis. Traigan de vuelta sus sueños y sabrán exactamente qué es lo que se supone que deben hacer a continuación. Sus sueños son un indicio de la presencia que está dentro de ustedes, y de qué trata su función y propósito en esta vida. ¡Si no siguen sus sueños, no viven la verdad!

Todos necesitan comprender que parte de la alquimia del amor es ser un poco rebeldes. Fue lo que me metió en muchos problemas (Risas en la audiencia). Por favor, comprendan que estar en problemas con los demás es preferible a estar en problemas consigo mismos. Cuando están en problemas consigo mismos, no es muy cómodo, ¿verdad? Incluso ser odiado por otros sería, al menos, una forma de reconocimiento. Por eso, es importante comprender que el amor a sí mismos no es inadecuado. De hecho, es la base para comprender cómo amar a los demás. Es la base para comprender cómo amar a Dios.

Nunca más renuncien a la búsqueda de la totalidad, y esa totalidad puede presentarse por medio de su rendición al amor, con más precisión, a estar en amor, a elevarse en amor y a amarse a sí mismos. Buscar una nueva forma de respirar es una forma. Por ejemplo, tecnologías tales como la respiración Merkaba, son formas de amor en acción. El Kriya Yoga es otra forma de amor en acción. Disfrutar una flor es una forma de amor en acción. Disfrutar y apreciar la belleza, la complejidad y el milagro absoluto de su cuerpo es otra forma de amor en acción. Nunca fallen en reconocer esto conscientemente, con intención. Háblenle. Ustedes le hablan a una flor o le hablan a una mascota, por qué nunca le hablan a su cuerpo? ¿Pueden sostener una conversación con él y preguntarle lo que necesita? En vez de tomar el camino difícil que dice: "Yo soy vegetariano, y por eso, no toco esto, y esto, y esto, porque es malo y todo lo que doy a mi cuerpo es bueno." Estoy aquí para decirles algo. En estos días, en estos tiempos, es importante que le pregunten a su cuerpo qué es lo que necesita en determinado momento para alcanzar la eficiencia máxima en la transmutación y traducción de la vibración de amor. El cuerpo sabe. Cuando le niegan a su cuerpo lo que necesita, no están alineados con el propósito divino. Está bien que en un momento de purificación hagan ayuno de aquellas cosas que no son buenas que tomen. Pero también es necesario ser adaptables y flexibles en los tiempos que se avecinan. Esto es parte de la alquimia, no solamente de su cuerpo, sino de todo aquello que le dan.

Si evitan cosas porque sienten temor, significa que están juzgando algo que es la creación de Todo lo que Es. Hay cosas que tienen una vibración más baja; hay otras que tienen una vibración más elevada. Si lo que prefieren normalmente no está disponible, y solamente tienen una hamburguesa con queso, ¿pueden amarla lo suficiente, pueden elevar su vibración lo suficiente para que en verdad los beneficie y les dé fuerza de vida? ¡Por supuesto!

Cuando comprendan esto, comprenderán lo poderosos que son como co-creadores, lo poderosos que son como transmisores y receptores de amor. Están en camino de transformarse en maestros del universo físico, no de evitar los aspectos que lo componen. Esa fue la Ley de Moisés, cantidades de reglas y regulaciones ¿Cierto?. ¿Qué tal la Ley de la Gracia? La Gracia está en ustedes todo el tiempo, cuando ustedes la llaman para que esté allí. En Gracia tienen la oportunidad de elevarse por encima de la ley, abandonando las leyes del universo físico, y por consiguiente, esas las leyes estarán sometidas a ustedes, porque ustedes son totalmente aquello que son.

Gradualmente alcanzarán mayor comprensión de su maestría, una mayor comprensión de su maestría es que ustedes aman todo. Tienen la oportunidad de amar todo por igual, sin juicio y sin prejuicio. Y pueden tomar una decisión basados en su guía interna, si es apropiado que ustedes trabajen con esto, coman esto, conozcan a esta persona o dejen a esta persona. Si, partir es parte de la vida. Partir es dejar ir. Los discípulos me preguntaron sobre ciertas personas, "Señor, y qué de estos?" y les dije: "déjenlos, déjenlos que tengan su experiencia, no estoy aquí para tratar de convencer a nadie sobre nada, y tampoco ustedes."

Ustedes no tienen que probarle nada a nadie. Por eso, en amor, tienen la voluntad de dejar ir al igual que tienen la voluntad de abrazar. Pero siempre pueden amar a todos y a todo, incluso dejándolos ir. Cuando hacen eso, y a medida que suceden estos cambios, a medida que la integración se vuelve más y más rápida, descubrirán que tienen cada vez menos deseo de ser o hacer cualquier otra cosa, excepto permanecer en el flujo que es pasión y fluir con ese deseo y permanecer en la totalidad de lo que son.

Permítanse fluir con ello, porque comenzando los próximos 12 años, llegarán al planeta las infusiones de amor del orden más elevado, aquellas que nunca antes han experimentado. El planeta mismo dice: "Estoy lista, abrazo aquello que yo soy. Estoy lista para pasar a la siguiente dispensación divina y a la próxima expresión de la creación, del amor en acción”. Y así será con ustedes a medida que se rindan a su pasión y al verdadero deseo de su corazón, también ustedes sentirán ese éxtasis, esa unidad, esa plenitud, incluso mientras están en esta construcción de 3D, 4D. Sentirán su conexión. Serán esa conexión. Serán un aspecto radiante de Todo lo que Es.

Llámennos si tienen dudas. Invoquen mi nombre. Invoquen a cualquiera de los Maestros Ascendidos o de los Ángeles. Siempre estarán allí para ayudarlos, llámenlos cuandoquiera que tengan que decidir qué sentido tomar, para seguir ese deseo, para hacer que se manifieste, para hacer que se vuelva totalidad, que manifieste su visión, su versión de la parte más grandiosa de sí mismos, y cómo se ve eso en términos de su idea del cielo en la tierra.

Si se rinden al deseo y dicen: "Gracias Padre/Madre Dios, Todo lo que Es, valoro tanto este deseo, esta experiencia, este sentimiento y se lo retorno al trono de mi ser para que pueda ejecutarse perfectamente, para que sea amor manifestado. Muéstrame qué hacer y dame las herramientas", y a continuación, cualquier cosa que se presente ante ustedes para hacer, háganla, den el paso, confiando todo el tiempo.

Para cerrar les digo que este es un proceso no solamente de intención, esto no es tan solo un proceso de cambio de su mente sino un proceso de cambio de su corazón. El corazón es el señor que reina sobre todo, no la mente. Por lo tanto, rendirse no es renunciar a algo, es ganar todo. Y con eso, ustedes comprenden la plenitud, y el significado y la experiencia de verse a sí mismos transformarse en el resultado de la Alquimia del Amor.
 
Les doy las gracias por la oportunidad de presentarles este material. Les agradezco y los bendigo. Sepan que siempre estoy con ustedes, hasta el final de los tiempos. Siempre estoy con ustedes, porque soy parte de ustedes y ustedes son parte de mí. Comprendan que el amor no conoce fronteras, ni muros, incluso para aquellos de deambulan en su propia oscuridad. Abran sus corazones, y reciban en su pecho la plenitud de aquello que son y el Dios Yo Soy que está en su interior. ¡Namaste!

Fin de la transmisión
Nota: El Maestro Jesús me solicitó compartir esta transmisión que originalmente sucedió el 5 de Octubre del 2000 en Falls Church, VA. Estoy profundamente agradecido a mi amiga Enita Zirnis en Bogotá, Colombia por dedicarle un tiempo a transcribir la grabación de esto en inglés y remitírmelo para ser publicado, para que ustedes pudieran disfrutarlo. También aprecio su esfuerzo por distribuir las traducciones al español de las canalizaciones a toda Sudamérica. ¡Vaya con Dios Enita!


El Maestro Esenio Yeshua (Jesús) por intermedio de Isaac George